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VIH

sida

Para la #BDT este virus se suele manifestar en personas que carecen de amor propio, que no se quieren como son, que se niegan a sí mismas, que no se sienten amadas por el afuera y que niegan su sexualidad.

No es casual que este virus haya sido tan cansino en la comunidad homosexual en las décadas del 80, 90 cuando la falta de aceptación social sumaba aún más peso al mandato personal de cada individuo.

Para la #Biodescodificación la negación personal y baja autoestima por la carencia de amor propio son los mensajes que el cuerpo expresa a través de esta dolencia.

Que sea un virus -que llega de fuera y no es autogenerado- no significa que no tenga una explicación.

El #VIH es el grito de un cuerpo que acarrea una vida de falta de amor y aceptación interior durante mucho tiempo, características que vienen de la memoria uterina donde el inconsciente del feto fue marcado con conflictos programantes que luego serán desencadenados en la adultez por los aspectos externos que conecten son esas mismas emociones. En los casos que he visto, hablamos de personas gestadas en un útero con ambiente de muerte (por aborto previo), embarazos no deseados y proyectos paternos contrariados (padres desean el sexo contrario).

Todo este estrés uterino deja marcas en el feto que luego son reforzadas en la niñez por falta de afecto y protección familiar, abandono y desamparo constantes. Es bastante probable que la sensación de insuficiencia de la persona se acreciente y sucedan cosas como el VIH.

En la práctica sexual sin protección -conociendo los riesgos- suele haber un trasfondo de falta de valoración propia y la necesidad de agradar al otrx sin importar las consecuencias. El sexo es un modo de buscar la aceptación externa en una práctica que es el centro del amor. Simple entenderlo como el buscar el amor fuera que no se tiene dentro. Y en este caso, poniendo en peligro la propia vida que nada importa para alguien que jamás se sintió deseado, amado o valorado por sus padres -los primeros contactos humanos- y luego, seguramente, por el resto de sus allegados.