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El mandato de la perfección

Perfección

¿Cómo definen la perfección? En mi vida siempre fue una constante decepción porque nunca la podía alcanzar y me moría de ganas.

Desde la imagen corporal hasta los logros académicos. La perfección siempre estaba rankeada desde el afuera: El cuerpo de la modelo de turno, el 10 en el examen, el gol adentro de la cancha y, sobre todo, el aplauso de los espectadores de mi vida.

Me liberé de esa carga de sentirme insuficiente cuando pude redefinir el concepto de perfección que tanto tiempo estuvo estructurando mi manera de ver el mundo.

La Descodificación Bio Transgeneracional me permitió encontrar las marcas en mi memoria inconsciente y salir del patrón.

El concepto Wabi-Sabi me ayudó a redefinir la palabra perfección. Lo escuché hace un año y el domingo pasado en la clase de filosofía tántrica de Mike nos adentramos en el tema.

Wabi-Sabi es un concepto japonés del movimiento artístico aestético que describe la perfección de lo imperfecto.

Para que una pieza sea “perfecta” tiene que cumplir con siete principios:

Kunkinsei: asimetría

Kanso: simplicidad

Koko: que tenga marcas del paso del tiempo

Shizen: que sea creado sin expectativas pretenciosas

Yugen: sutilmente bello y armonioso

Datsuzoku: se define a sí mismo sin reglas externas de perfección

Seijaku: emana tranquilidad y llama a la reflexión al ser contemplado desde fuera


Mike también pertenece a #AuthenticFlowTribe donde buscamos llevar estos conceptos arriba del mat para poder redefinir el yoga que ofrecemos como profes fanáticos del libre movimiento que somos.

Cuando hablo sobre la filosofía tántrica como base de mis prácticas y creencias siempre comparto la misma premisa: Todos somos todo.

El viaje se produce desde la individualidad al todo para llegar a conocer la inmensidad universal y luego volver a la individualidad con esa sabiduría que nos permite entonces vivir la vida entendiendo que SOY EL UNIVERSO EXPERIMENTANDO EN MI CUERPO LA HUMANIDAD – otra versión del SOY TODO.

Cuando podemos encontrar la divinidad (el todo/universo) en nosotros mismos y en todo lo que nos rodea es cuando podemos entender que todo está conectado y esa conexión es la perfección pura.

Si todos somos todo, entonces, ¿cómo puede ser que la perfección que veo en el afuera no esté entonces también dentro mío?

Esa perfección que veo en el cuerpo ajeno, en la carrera académica de un otro, en la meta deportiva del vecino… Si soy todo eso que veo como perfecto, ¿no soy entonces también perfecto?

Llevemos esto a la práctica

¿Para qué hacemos lo que hacemos?

La respuesta a esta pregunta tiene que ser la meta de nuestra existencia.

Esta pregunta se puede aplicar a todos los aspectos que desees: tu trabajo, tus relaciones, tus prácticas deportivas, creativas, etc. Pero lo más importante es tener presente el concepto Wabi-Sabi de la perfección de la imperfección.

Si es perfecto para vos, entonces ES. Y no hay mucha más vuelta que darle.

Hay que animarse a crear los propios cánones de perfección que se adapten a nuestros objetivos.

Hay que animarse a redefinir el concepto de perfección aplicado a cada persona en particular y a cada área de la vida o aspecto que se esté observando.

Y también en el momento en el que se lo esté haciendo porque la premisa que sostiene a la perfección de la imperfección es el cambio constante en función a la pregunta del “para qué”.

Hay una gran salvedad a tener en cuenta. Aceptar nuestra imperfección no responde a una actitud de resignación sino a un acto de compasión y amor por nosotros mismos.

¿Te aceptás porque te resignás o porque realmente te amás en tu perfección imperfecta?

Esto se puede llevar aún más al extremo y que hace que para mí todo cobre aún más sentido: Cuando aceptamos nuestra imperfección es cuando esa imperfección se vuelve perfecta y el concepto mismo de perfección se disipa en el SER.

NADA es PERFECTO o IMPERFECTO sino que TODO ES y con eso, ALCANZA.

Esto es lo que nos libera del juicio mental contante y nos permite vivir la vida con liviandad.

Ejemplo en el área yogui

Llevo el concepto Wabi-Sabi al yoga pues soy fan del cuestionamiento estructural de la tradición de la práctica.

¿Para qué se suben arriba del mat?

La respuesta a esta pregunta tiene que ser el objetivo de su práctica. Nada más, ni nada menos.

La primera vez que me subí arriba de un mat fue para alcanzar la perfección de una secuencia que me estaban enseñando en la India.

Menos mal que pude correrme de esa estructura y conocer otros conceptos que sí se adaptaban a lo que mi cuerpo estaba queriendo decir.

¿Recomendación? Háganse esa pregunta cada vez que encaren una práctica. En mi presente, cada día que me subo arriba del mat lo hago para algo distinto. Es mi modo de fluir en libertad.

Encuentren el suyo. Eso es lo que realmente me importa transmitir en las clases de yoga que doy.

Brindo una estructura que les sirva de guía pero la realidad es que siempre los incito a que exploren lo que sea que su cuerpo esté queriendo plasmar. En mi canal de YouTube pueden tomar clases conmigo.

El yoga es una herramienta para lo que tengan ganas de que sirva. Durante una temporada puede ser para fortalecer el cuerpo, durante otra para vaciarse de emociones, para explorar movimientos nuevos, para alinear los asanas convencionales, para practicar la respiración y blablabla.

Que sea lo que sea que decidan para ustedes, que salga del amor propio y no desde la perfección externa. Acuérdense de Wabi-Sabi y el llamado a encontrar la perfección en la imperfección.

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Herramientas útiles para conocernos

Cuando nos embarcamos en este camino del vivir consciente, surge la posibilidad de tener que reinventar las prácticas que veníamos usando hasta ese momento.
Buscar herramientas útiles, ya sea incorporando algunas novedosas a nuestra realidad o bien reestructurando las que ya usamos para adecuarlas a nuestra búsqueda personal. La clave está en que el objetivo de esa herramienta sea CONOCERNOS. 
¿Qué es una herramienta de autoconocimiento? Es un modo en particular que usamos para poder cumplir ese objetivo: saber un poco más sobre nosotros mismos.
La elección tiene que ser personal y hay que animarse a ir explorando, probar y sentir qué nos sirve para ese momento y qué no.

Puedo ayudarlos con una pregunta para que se hagan y orientarlos: Esta herramienta que estoy usando ¿tiene como objetivo conocerme un poco más? Si dudan con la respuesta, al igual deben preguntarse: ¿Estoy buscando conocerme más?
Porque ahí está el meollo de todo el asunto de la herramienta: CO-NO-CER-NOS

Me gusta hablar desde la experiencia porque es lo que puedo compartir desde el corazón y puedo recomendar con seguridad porque es lo que a mí me sirvió para conocerme.
Cada ser es único y el modo de encarar su propio proceso, lo es también. Yo pasé por un sinfín de herramientas desde que tengo 15 años cuando mi vida empezó a hacerme ruido porque me estaba lastimando adrede. Nada de lo que iba haciendo surgía efecto porque en realidad YO NO QUERIA CAMBIAR. El dolor me era placentero en cierto modo y ahí me quedé victimizándome durante 17 años.
Llegué a mi punto de inflexión y me obligué a reaccionar. Si estás en ese mismo momento de tu vida, puedo ayudarte con algunos consejos.
Para poder cambiar tu realidad insatisfactoria es necesario:

  1. RECONOCER que querés cambiar y ELEGIR hacerlo
  2. Pedir ayuda si necesitás una guía
  3. Entregarte al proceso de vaciado del cuerpo del dolor (ELEGIR dejar de identificarte con el pasado y la victimización)
  4. PACIENCIA con ese proceso, CONSTANCIA y acá sí, herramientas útiles del tipo meditación, yoga o cualquier ejercicio que incite a explorar el cuerpo y reconocerlo como propio, terapias holísticas que traen otra perspectiva a lo que ya conocés y no te estaría haciendo efecto, cualquier modo de expresar la creatividad y descargar tu sentir (escribir, pintar, cantar o la que mejor te quepa).

Este punto es largo, no lo voy a negar. Porque generalmente el punto de inflexión que te hace reaccionar viene cargado de una vida de unos 30 años aproximadamente de drama pleno. Pero en algún momento hay que hacerlo porque si no te enfrentás a ello, luego volverá a aparecer y simplemente habrás perdido tiempo valioso.
Y luego sí, una vez que todo este proceso se haya cumplido, viene esto que llamo reconocer nuestras estructuras y poder descifrar si son limitante o contenedoras. 

Somos animales de costumbre, se dice por todos lados y lo experimentamos siempre. Si venías viviendo una vida de dolor, aquello que te haya sacado de ahí será tu nueva droga y eso es simplemente cambiar una conducta dañina por otra sana pero la realidad es que la adicción sigue estando. Entonces la idea es que puedas despegarte de todo aquello que te condiciona y acá es interesante estar atentos a los cambios y a nuestras necesidades.
Si ya aprendimos a relacionarnos con nuestro cuerpo de una manera sana, si ya aprendimos a relacionarnos con nuestra mente de un modo controlado y sin esclavitud, entonces ¿porqué no creer que puedo seguir explorando en este camino y buscar nuevas alternativas que me sigan ayudando a crecer?

A mí, el Hatha yoga me sacó del dolor y me brindó una estructura para ordenarme. Al año descubrí otro estilo de yoga, el de la experiencia somática basado en la filosofía tántrica, que se acomodaba bastante más a la realidad que estaba queriendo experimentar. Acepté el cambio y di el paso. 

Lo mismo con los estilos y ramas de terapia. Lo mismo con los modos de meditar, con las relaciones vinculares, con la alimentación. CAMBIO CONSTANTE. 
Abrazar el cambio contante es esto. Una vez que se tienen las bases bien fundadas, podemos animarnos a seguir explorando. Que sea lo que sea que hagas, que sea POR ELECCIÓN propia y no por miedo a lo desconocido.

En la terapia de acompañamiento que ofrezco, puedo ir guiándote en este camino para poder descifrar cuánto hay de apego en tus rutinas y estructuras, para que puedas reinventarte las veces que desees sin miedo a avanzar.