¿Se puede reprogramar el inconsciente?

Reprogramar el inconsciente

Claro que sí. El primer paso está en la decisión de querer cambiar nuestra vida.

Conocer el pasado y encontrar los conflictos programantes que se grabaron en nuestro inconsciente en aquel entonces nos permite entender nuestros patrones de comportamiento presentes.

Pero lo más importante, nos permite ser capaces de reprogramarnos. Vivir consciente es saber reconocernos cuando vamos a accionar con un patrón y entonces, cambiar ese modo que ya no queremos que forme parte de nuestra vida.

Soy una fanática de vivir el presente sin la victimización pero es verdad que si aún estamos en FASE 1-2 de vaciado de ese cuerpo del dolor del pasado, tenemos que embarrarnos las manos, hurgar y sacar.

Con lo inconsciente ya presente en la conciencia, entonces vamos a poder enfocarnos en ese presente y ser quienes deseemos ser y no una maquinita que reacciona a traumas del pasado.

Esos conflictos programantes se generaron por inexperiencia. Lo que llamamos TRAUMA es simplemente la reacción a algo externo que genera una emoción intensa que no sabemos gestionar. Nada más.

Si esos conflictos siguen latentes sin ser “descubiertos” y siguen siendo activados en nuestro presente por situaciones parecidas que despierten las mismas emociones, entonces siempre reaccionaremos igual -como cuando se generó el trauma-.

Pero lo más interesante es reconocer que podemos cambiar. Y reprogramar ese inconsciente es posible.

¿Cómo reprogramamos el bendito inconsciente?

Por experiencia propia y de pacientes que confiaron en mi para trabajar en su propio proceso, puedo hablar de varias técnicas que nos permiten lograr este objetivo.

Cuando el trauma es muy profundo y está bloqueado -no tenemos memoria de lo sucedido, solo lagunas en blanco del pasado- y, claramente, en nuestro presente se manifiesta ese bloqueo con conductas que no nos hacen bien, entonces es necesario alguna técnica “hardcore”. Hipnosis regresiva, alguna práctica somática consciente, hierbas medicinales poderosas, terapia de constelaciones familiares y meditaciones profundas son las que puedo recomendar de primera mano.

SIEMPRE con el objetivo de saber dónde ahondar. SIEMPRE sabiendo a qué parte del pasado se quiere llegar para poder desbloquear qué cosa en particular.

La Descodificación Bio-Transgeneracional #DBT nos permite tener ese mapa de nuestra vida para saber dónde está nuestro talón de Aquiles y qué es lo que tenemos que reprogramar.

Algunas veces, estas técnicas no hacen falta y con la terapia simple podemos llegar a esos puntos claves en los que encontramos el trauma.

CONOCER-ACEPTAR-VACIARNOS y ahora la parte que más me gusta: REPROGRAMARNOS

Ojalá pudiésemos apretar un botoncito de reset y listo pero NO, hay que trabajar de manera consciente en nuestra vida.

Una guía SIEMPRE es de gran ayuda. Alguien con quien podamos hacer “check in”, que pueda responder a nuestras preguntas, que esté ahí para cuando nos encontramos a punto de reaccionar bajo esos viejos patrones y no sabemos para dónde correr.

VIVIR CONSCIENTE es poder darle una vuelta de tuerca a todo eso que vivimos y dejó tanta marca y, justamente, usar esa marca como un recordatorio de hacia donde NO QUEREMOS IR MÁS.

La reprogramación, luego del CONOCER-ACEPTAR-VACIARNOS es una hermosa oportunidad de re-crearnos, re-construir esa persona que deseamos que ya no tiene la necesidad de abrazarse al pasado porque SABE hacia donde no quiere dirigirse.

Puede que aún no tengamos muy en claro hacia donde sí queremos ir, pero es normal. Es parte del proceso. La paciencia y el trabajo consciente serán nuestros mayores aliados.

Ejemplo personal

La carencia afectiva maternal dejó sus marcas desde mi gestación. NO, no es culpa de mamá, es simplemente mi percepción como feto/bebé/niña y el modo en el que las emociones se instauraron en mi vida en aquel entonces sumado a las cargas transgeneracionales de mi clan femenino.

Hice mis terapias alternativas “hardcore” y encontré todos esos conflictos programantes que se despertaban cada vez que en mi vida no recibía afecto de la mirada externa.

CONOCER-ACEPTAR-VACIAR y ahora, REPROGRAMAR

Cuando entendí que mamá recibió 1/8 de lo que me dio y pude ver SUS modos de demostrar cariño, entonces pude reprogramar mi inconsciente de una manera activa.

Primero que nada, dejar de buscar fuera lo que puedo darme yo. Esto se resume en SER MI PROPIA MADRE. Esto es clave porque entonces NOS RESPONSABILIZAMOS de lo que deseamos y dejamos de esperar de alguien más lo que podemos darnos a nosotros mismos. Y luego sí ACEPTAR los modos amorosos de mamá.

Hacer una lista de todo eso puede ser útil. Tanto del pasado como del presente. También, entablar una conversación activa con mamá para trabajar esa relación.

Un pequeño ejemplo: Mamá siempre detestó verme llorar porque se angustia mucho, se le ve en la cara y lo dice con una frase clave “hija, se me parte el alma, no llores más”. Yo siempre usé el llanto como herramienta de descarga y durante mucho tiempo me digné a llorar sola para no generarle dolor. Pero en mi última visita a Bs. As. pasó algo hermoso.

Estaba angustiada, mis propias técnicas de contención no me eran suficientes y necesitaba un abrazo. Mamá se apareció y yo le pedí: “Necesito que me abraces y me contengas, no te angusties porque mi llanto no es para lastimarte sino para descargar”.

Me dio el abrazo más hermoso que jamás recibí de su parte y cuando terminé con la congoja, me miró con una sonrisa, me secó las lágrimas y me dijo que me quería un montón.

¿El mensaje? HAGAMOS LO QUE PODAMOS CON LO QUE TENEMOS. ESO es reprogramar de manera consciente nuestro ser para responsabilizarnos de quienes queramos ser.

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