¿Qué significa estar presente en el Ahora?

Adios pasado

¿Cuántas veces escuchaste esto del estar presentes sin pensar en el pasado ni el futuro? Se dice mucho de esto por todos lados pero qué significa y, lo más importante, ¿cómo se hace?

Dejar de identificarnos con el pasado no sólo tiene que ver con los recuerdos que nos han producido dolor sino también con lo que nos han llenado el alma de mariposas.

Estar presentes es el modo más auténtico de eso que llaman por ahí “iluminación”. No hay un truco mágico para trascender ni un millón de mantras que repetir para lograr esa purificación de la que tanto se habla en boca de Buda.

Vivir en plena consciencia es estar presentes en el Ahora. Nada más ni nada menos.

Pero estar presentes HOY sin tener un pie en el pasado y otro en el futuro puede ser bastante complicado, ¿verdad?

Hay distintas técnicas básicas para poder conectar con esa sensación del presente y mi preferida es la respiración consciente. Ese inhalar y exhalar bien profundo que me permite sentir cada parte del cuerpo con aceptación.

Y siendo sincera, los mayores momentos de conciencia plena los tengo arriba de mat, cuando me pierdo en ese flow del movimiento sin juicio ni premeditación. En este video pueden ver de qué les hablo.

¿Qué es aquello que te conecta con el presente? ¿Qué técnica tenés para lograr ESTAR sin tambalear con lo que pasó ni con lo que pasará?

Sea lo que sea, el objetivo del vivir consciente radica en ESTAR PRESENTES la mayor cantidad de tiempo posible. Ahí, en esos momentos exactos en donde uno se para sin mirar atrás ni adelante es donde se encuentra la plenitud interior. Esos son los instantes que yo, al menos, llamo felicidad.

¿Cómo logramos dejar de identificarnos con el pasado?

Hablo siempre del proceso de vaciado como el primer paso para poder dejar de identificarnos con el pasado.

Es un proceso largo que varía en función a todo aquello que cada uno tenga guardado pero ES POSIBLE, por más oscuridades que tengamos dentro. SE PUEDE.

Pero luego hay algo más. Cuando se comienza a vivir en plena conciencia y el dejar de identificarnos con el pasado se hace una constante, comienzan a aparecer todos esos recuerdos maravillosos que también nos conectan con lo que pasó. Pero a diferencia de lo malo, están cargados de sensaciones maravillosas y pueden ser bastante peligrosos también.

Otra vez, no estamos presentes sino disfrutando de algo que pasó y automáticamente nos trasladamos al anhelo de que vuelva a pasar, creyendo que si no llega en el futuro, jamás podremos sentir la plenitud de esas emociones placenteras que alguna vez nos regalaron tanta magia.

Mi ejemplo personal

Cuando hice la terapia de DBT e hipnosis regresiva reparadora para llegar a esos momentos en mi memoria que habían dejado marca y que seguían sosteniendo a la bulimia en mi vida, también di con un recuerdo con el que yo asociaba la la felicidad plena.

En la técnica de hipnosis, luego de recordar momentos de intenso dolor, es necesario traer momentos de alegría para poder reprogramar ese inconsciente tan lastimado. Cuando el terapeuta me pidió que eligiera el primero que me conectara con la felicidad del amor pleno y aparecí en un lugar que me sorprendió.

Estaba en el asiento del acompañante un Golf azul lleno de bártulos mirando la sonrisa contagiosa de mi ex marido y sintiendo su mano reconfortante en mi nuca.

ESO era para mi inconsciente la felicidad. Ya vuelta de la hipnosis, pude ahondar en aquel recuerdo exacto: acabábamos de cargar el coche por última vez para mudarnos a Argentina después de 7 años de nomadismo por Europa. Teníamos un montón de proyectos pero la incertidumbre era gigante también. Yo estaba más dormida que nunca, ni atisbos de lo que significaba el universo ni vivir consciente. Vivía por inercia sin preguntarme demasiado pero lo que me sostenía en ese instante, era el amor pleno y recíproco con mi ex. Nada más importaba, todo iba a salir bien.

Esa historia se terminó a los pocos años porque se nos acabó el amor y nos divorciamos. Tomé las riendas de mi vida y elegí ese camino incierto de sumergirme en mis oscuridades, vaciarme y aprender a conocerme y a estar conmigo. Años más tarde, en esa camilla hipnotizada me sorprendí muchísimo al reconocer que mi inconsciente seguía atado a la felicidad en su sonrisa.

Las emociones positivas también pueden anclarnos al pasado y no permitirnos estar presentes en el Ahora. ¿Se entiende cómo funciona el inconsciente? Si la felicidad está en la sonrisa de un alguien que ya no está a mi lado, ¿entonces no podré ser feliz nunca más?

Esto es dejar de identificarnos con el pasado, ni con lo malo ni con lo bueno. Porque atarnos a los recuerdos condiciona la posibilidad de vivir el presente.

Otra vez, ESTRUCTURAS CONDICIONANTES que no hacen más que poner trabas en la chance de vivir la vida con ojos que buscan sorprendernos.

No digo que esté mal atesorar recuerdos de placer, pero hay que cuidarse del apego a aquello porque pude volverse peligroso.

Mi perspectiva es la siguiente: Con X recuerdo positivo, sé que esa emoción de plenitud existe y puedo volver a sentirla, pero la disocio de la persona, del lugar, de la comida o del olor porque todos esos detalles no hacen mas que condicionar la posibilidad de volver a experimentar aquella sensación que me hizo brillar el alma.

Este es el modo con el que elijo vivir y es lo que intento transmitir cada vez que hablo sobre “dejar de identificarnos con el pasado”.

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