NADA ES ETERNO

Nada es eterno

UNO

NADA ES ETERNO – sólo el alma que nos habita y, aún así, desde una perspectiva terrenal en la que el tiempo es parte de lo que somos.

PAREN, síganme en esta, les juro que al acabar tendrá sentido.

Para que la mente entienda el concepto del alma, decimos que es eterna, por eso todas las reencarnaciones de la misma chispa de vida (alma) en distintos cuerpos para lograr aprender lo que es la experiencia humana.

El alma es una chispa de vida de la Fuente, “un pedacito” del Todo.

La Tierra es el parque de diversiones del alma. Es el lugar al que la Fuente decide venir a experimentar lo que significa ser CUERPO HUMANO.

¿Por qué? Porque la dualidad terrenal que se vive en esta dimensión permite experimentar emociones y las emociones son la fuente de conocimiento más directo.

Para que el alma pueda absorber el conocimiento necesario de lo que significa la experiencia humana, esa personalidad que somos, ese cuerpo físico que siente y piensa, debe alejarse del sufrimiento entendiendo que somos parte de un objetivo mayor: EL UNIVERSO EXPERIMENTANDO EN UN CUERPO LA HUMANIDAD

Nacemos en estado de supervivencia donde creamos desde el miedo y la carencia. Cuando tenemos nuestro #PuntoDeInflexión y podemos expandir nuestra conciencia, pasamos del estado de supervivencia al de conciencia plena donde creamos desde el amor (el concepto de amor incondicional del TODO universal, el de la VERDAD, NO el del amor de dependencia y necesidad).

El paso ⓵ entonces es reconocer el estado de supervivencia como una realidad de la que puedo salir entendiendo que no existe víctima ni victimario sino que todo tiene un orden divino por un bien mayor -el universo experimentando en mi cuerpo lo que significa ser humano-.

DOS

En la experiencia humana que estamos transitando, JAMÁS deberíamos olvidar que el alma que nos habita tiene un propósito más allá de nuestro ego, de nuestra personalidad.

Con esta premisa siempre presente, nos encargamos de vivir esta experiencia humana de la mano de la liviandad.

Para esto es que meditamos, hacemos yoga, prendemos sahumerios y todas las demás gansadas que nos encanta hacer: PARA TENER ACCESO AL ALMA, para poner la mente a nuestro favor y dejar de ser humanos presos del ego y del estado de supervivencia, presos del sufrimiento y de la dualidad de la víctima y el victimario.

Cuando nos encaminamos al estado de conciencia plena (el camino constante y hermoso de ESTAR PRESENTES en el AHORA) podemos disfrutar de ese parque de diversiones que es la vida terrenal.

Tal cual lo dice “La Matrix”, la experiencia humana es un juego al cual el alma que nos habita elige entrar.

Transitar las emociones que esto implica son las estrellitas de recompensa y cada nivel que vamos alcanzando destraba un nuevo desafío -siempre con la conciencia expandida en el presente, en el Ahora-.

Personalmente creo que ya somos muchos en este camino del redescubrir nuestra humanidad como un juego, como ese parque de diversiones al que vinimos a disfrutar; nos abstraemos de la personalidad -aunque sea por momentos, por instantes- y descubrimos ese mundo interno que nos une con el TODO universal y con ese pedacito de Fuente que tenemos dentro: el alma

Entonces, el paso ⓶ es trabajar en estar presentes como personalidad egoística, en constante contacto con el alma que me habita y lanzándome al mundo a vivir en “La Matrix”, sabiendo que existe y que no me domina.

¿Nos animamos a jugar a la Play?

TRES

Para poder vivir en estado de conciencia plena y disfrutar de la experiencia humana, debemos trabajar el desapego.

El alma que nos habita vino a vivir emociones, a aprender de ellas y su dualidad.

La personalidad que somos, ese cuerpo cargado de creencias, viene ejercitando (gracias a los pasos anteriores que mencioné) desde el nacimiento lo que significa sentir.

SENTIMOS cuando nos VINCULAMOS con otros. No hay más vuelta que darle al asunto. Si estuviésemos solos en un bosque sin vincularnos con nada ni nadie, ¿sentiríamos?

NADA ES ETERNO, NADA ES PARA SIEMPRE, sobre todo… Los vínculos.

¿Por qué? Porque el alma acarrea de cada encarnación cierta historia “pendiente” para experimentar. Aquello que no haya quedado saldado en otra vida, queda resonando en la vibración de esa alma que elige un nuevo árbol familiar -nuevo pero en total concordancia con aquello que haga falta trabajar-.

En nuestro primer vínculo familiar comienzan a aparecer las situaciones necesarias que harán que el alma que nos habita siga experimentando aquello pendiente.

Por eso muchas veces hago hincapié en que antes de ir a “vidas pasadas” vayamos a nuestro núcleo familiar e individual y observemos las trabas de vida que se han manifestado. ESO es reflejo directo del alma y las experiencias pendientes.

El VINCULARNOS en la adultez trae constantes proyecciones de nuestros lazos familiares. Trabajar conscientes en ese pasado pendiente nos permite destrabar niveles de “La Matrix” y seguir avanzando en el camino evolutivo del alma que nos habita.

Y es que acá viene el desapego… si aprendemos de los vínculos, pero no sabemos desapegarnos de ellos, ¿cómo hacemos para seguir avanzando en nuestro camino?

El paso ⓷ será entender que para experimentar la vida terrenal, tenemos que vincularnos y en cada vínculo SIEMPRE habrá algo para aprender.

CUATRO

Venimos trabajando en el autoconocimiento, en la reconexión con el saber interno, con el alma que nos habita y su propósito de experimentar la vida humana, ¿verdad?

Los vínculos son los que nos permiten experimentar las emociones y destrabar los aprendizajes pendientes porque en el otro siempre veo lo que no veo en mí.

Entonces ahora toca: NATURALIZAR la MUERTE de manera literal y figurativa.

Los ciclos tienen un inicio y un final. La naturaleza de Gaia nos lo muestra a cada instante. 

Si aceptamos la premisa de que los vínculos nos muestran lo pendiente a resolver internamente, es INCOHERENTE creer que los vínculos son para siempre.

Sí, es una creencias social, pero BASTA de sostener lo insostenible.

Si quiero seguir avanzando en mi camino evolutivo, entonces no puedo vincularme siempre con la misma gente del mismo modo. O avanzamos a la par, o nos perdemos en el camino.

El otro día escuchaba el video de @entelequia.metapsicologia (pueden verlo acá) sobre relaciones -sobre todo las de pareja- en el que explicó perfectamente como NADA ES PARA SIEMPRE.

Nuestras parejas son grandes maestros y vienen a mostrarnos varios puntos a deshacer de los pendientes del alma. Algunas parejas nos ayudan a destrabar muchos puntos, otras unos pocos; el nivel de intensidad depende de la conexión entre esas almas y sus experiencias previas en el vínculo familiar.

Sí, vamos a tener que hablar de la monogamia y del para siempre. No quiero entrar en debate, sólo incentivarnos a que avancemos desde la PROPIA ELECCIÓN y nos desapeguemos de las creencias impuestas.

PARA TENER RESULTADOS DISTINTOS tenemos que dejar de hacer siempre lo mismo.

Practicar el desapego terrenal con las zapatillas que se me perdieron, con el gato que se escapó, con el país del que me fui, con mi ex-novio, con mi papá que se murió. DE-SA-PE-GO

Entonces, el paso ⓸ viene a recalcar que si queremos seguir destrabando nuevos niveles de “La Matrix” vamos a tener que amigarnos con la muerte en todo sentido y que el desapego nos traiga nuevas chances de avanzar.

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