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Grasa corporal

grasa corporal

Dicen que el colesterol es un síntoma de los trastornos alimenticios. Encaja “perfecto” con el #sobrepeso pero parece ilógico con la #bulimia y la #anorexia, ¿verdad?

Para la #BioDescodificación esto sí que tiene sentido porque el colesterol alto es sinónimo justamente de la falta de valoración y de la incapacidad de querernos como somos y construirnos como personas individuales independientes.

Nuestras venas se taponan de grasa porque es el método que nuestro cuerpo tiene para construirse a sí mismo, en este caso, desde dentro.

La grasa corporal -en todas sus versiones- es el modo que tiene nuestro cuerpo de construir seguridad, protección, resguardo, afecto, valor, o sea, AMOR. 

Que se vea desde fuera, como en el sobrepeso, o desde dentro, como con el colesterol, el mensaje es el mismo.

El porqué de una patología o la otra (sobrepeso, bulimina, anorexia, etc) nos lleva a analizar otros factores que provienen de una sumatoria de elementos: memorias uterinas y en primera infancia, lactancia, relación con la madre, abusos sexuales y, claramente, el estereotipo social del cuerpo que nos llega desde el exterior.

Para todo hay un común denominador y es la falta de valor propio y la necesidad de obtener ese valor desde el exterior en vez de trabajarlo desde el interior, desde el centro de nuestra esencia y confianza.

Nuestro cuerpo siempre habla y la voz es la del inconsciente que se manifiesta para poder liberar lo que tanto le pesa. Por eso siempre decimos que la enfermedad es una mensajera, es el único modo que tiene el inconsciente de que le prestemos atención cuando no tenemos prácticas diarias de autoconocimiento que nos permitan escuchar a ese inconsciente. Cambiar nuestros hábitos y comenzar a entablar conversaciones con nuestro interior permitirá también que nuestro inconsciente deje de comunicarse con nosotros a través de la enfermedad.