Dejar de buscar para poder encontrar

Flor

Somos lo que buscamos.

El dilema está en que no tenemos idea de quiénes somos porque nos pasamos la vida cubriendo nuestra Verdad con caretas de mentira para encajar, entonces esa Verdad interna comienza a querer manifestarse en el afuera para que podamos ver en el reflejo ajeno lo que tenemos dentro.

¿Qué estamos buscando? ¿Qué buscamos en los vínculos, en el área laboral, familiar, social?

ESO que buscamos afuera es lo que estamos necesitando ver para poder cerciorarnos de nuestro valor interno.

La validación externa nos confirma lo que sentimos dentro, pero no nos animamos a aceptar.

Ojo que esta vez no estamos hablando sólo de oscuridades a integrar… las oscuridades suelen “llegarnos” sin ser buscadas -lo pongo entre comillas porque NADA ES CASUAL, porque es nuestro inconsciente siempre el que proyecta fuera lo que está escondido dentro-.

Pero eso que “buscamos”, como puede ser una pareja amorosa y leal, un líder carismático, una entrenadora disciplinada, una maestra paciente, etc., son todas cualidades internas que necesitamos ver en el afuera para recordarlas por dentro.

Cuando algo no existe en nuestro sistema de creencias -consciente o inconsciente- no puede ser manifestado porque no lo conozco. El inconsciente humano funciona así, solo puede proyectar aquello que ya conoce.

Estoy hablando desde el plano más terrenal y teórico posible, porque el SER y la esencia del Nuevo Mundo justamente nos invitan a crear nuestra existencia desde la incertidumbre, desde lo nuevo y lo desconocido. La mente, por el contrario, necesita sostenerse de lo que conoce y crear en consecuencia.

Entonces… cuando nos encontremos buscando vínculos, actividades, profesiones, etc, tengamos en cuenta esta gran premisa:

SOY LO QUE BUSCO

¿Nos damos cuenta del poder creativo que tiene esta ley?

Si podemos prestar atención a lo que el Ego-mente busca en el afuera, entonces sabemos que es aquello que nos guía hacia nuestra Verdad interior.

Dejar de buscar 

para empezar a encontrar

Cuando podemos dejar de pensar qué sentir para empezar a sentir sin pensar, es cuando rompemos con la prisión mental y empezamos a escuchar al Ser.

El camino es paulatino y muy personal. El Ser puede manifestarte en guías que se nos cruzan delante para que podamos enfocarnos en lo que vinimos a la Tierra a experimentar.

Llega un punto en el que accedemos a ceder el control y dejamos de buscar. Cuando dejamos de buscar y nos enfocamos en nuestro mundo interno, la perspectiva cambia por completo.

La mente-ego busca con necesidad; el Ser se regocija en su interior y concentra su atención en su propia esencia. Esa vibración que se genera de dentro hacia fuera, esa concentración de energía que surge cuando nos concentramos en nuestro mundo interno, comienza luego a manifestarse en el afuera.

Por eso nos dicen los guías con tanto énfasis que dejemos de buscar para empezar a encontrar.

Lo que somos por dentro

nos encuentra por fuera.

Trabajemos de manera consciente en nuestro mundo interno y confiemos en que eso que somos se materializará por resonancia y sintonía en el afuera. Y para esto, debemos CEDER EL CONTROL y entregarnos a la vida.

Leave a Comment

Scroll to Top