Cáncer de mama

Descodificar emociones

El fantasma del cáncer nos acompaña como sociedad desde siempre. El del mama, afectando a tantas mujeres puede que esté inquietando tu realidad. Mi mamá lo luchó y ganó y yo les cuento las causas de esta patología.

Mamá dice que el tumor en su mama izquierda se lo causó su propio cuerpo por consumir durante tanto tiempo productos que “causan cáncer” como las pastillas anticonceptivas, los antitraspirantes, los pollos transgénicos, etc.

Como descodificadora, difiero en las causas. Para la biodescodificación, el cáncer de mama izquierda en mujeres diestras tiene que ver con la frustración de no poder ayudar a tu hijo. La mujer diestra toma al bebé con su mano derecha y le acerca la boca a su mama izquierda. Es el modo natural y lógico de hacerlo para darle el alimento. Cuando la madre no puede hacer esto, siente culpa, frustración, rabia y todas estas emociones se graban en su inconsciente. Mi mamá tiene sus propios conflictos programantes que dejaron en su memoria esta primera marca de frustración e impotencia de no poder alimentar a sus hijos con su pecho, de no poder salvarlos y darles lo que necesitaban para su nutrición -de manera literal y figurativa-. No ahondaré en detalles porque es su propia historia y no me compete.

Solo diré que esos conflictos programantes se despertaron en el 2000 cuando su hija comenzó a lastimarse y la odió con tanta fuerza que la hizo padecer en silencio tanto sufrimiento. Muchas veces mi mamá lloraba a escondidas cuando me escuchaba vomitar en el baño y no podía ayudarme porque yo la echaba a los gritos o revoleando zapatillas por los aires. 

Mi bulimia fue el conflicto desencadenante que en 2001 explotó con su cáncer. Otra vez, ella no podía alimentarme con su amor ni salvarme de mi sufrimiento y ESO se plasmó también en su cuerpo.

¿Se entiende la relación?

Mamá se curó ese mismo año y yo me estoy curando también. Aprendimos a aceptarnos y a amarnos de modos distintos. Nos llevó mucho tiempo pero lo seguimos trabajando todo el tiempo, aunque sea a lo lejos.

Ojo, el cáncer de mama también puede darse en mujeres sin hijos. Recordemos que los proyectos, trabajos o cualquier otro “elemento” que sea percibido como parte de nuestra creación, es considerado nuestro hijo y el modo en el que nos relacionamos con él también puede impactar en nuestra salud.

Limpiar nuestro árbol

Tengo una tía/prima que me sigue por IG y FB y es fanática de lo que escribo, siempre me apoya con likes y emoticones de amor y la otra vez le agradecí por su acompañamiento a lo que contestó algo hermoso:

“Hola corazoncito, creo que a través de tu voz hablan las mujeres de tu clan. Le estás dando forma a estados, sentimientos, sensaciones que, por no detenernos como vos, sólo le pusimos el cuerpo”.

En ese momento este mensaje me impactó, sentí su potencia pero no le di mucha forma, agradecí pero tardé en hacerlo mío y hoy, con estas palabras sigo entiendo mucho más cómo funciona el clan familiar y el linaje de mujeres de mi propia historia.

Es lo que me permite seguir en este camino de autodescubrimiento tan público, porque sé que tengo el don de poner en palabras lo que muchas otras no pueden decir y con eso tengo un compromiso. 

Y si bien la maternidad nunca estuvo en mis planes -ni lo está- mucho de lo que hago lo hago por mis sobrinos, porque todo lo que limpio de mi propio clan no es sólo para estar bien conmigo sino para darle libertad a las generaciones futuras, para que puedan vivir su vida sin cargas transgeneracionales que pesen en su realidad.

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