La solución a la constipación

Sufrir de constipación es una dolencia común que todos vivimos en algún momento de nuestra vida. Cuando se vuelve constante puede ser un problema para el que lo padece porque produce un malestar interno suele asociar a la falta de fibra.
Afortunadamente la descodificación biológica tiene una respuesta para esta dolencia también y no tiene que ver con la dieta elegida.
La caca que retenemos son creencias limitantes que no nos animamos a soltar. Simple y claro. 

Repito que cada caso es único pero las generalidades nos permiten enfocarnos hacia la respuesta aproximada. El mensaje del cuerpo con la constipación es que estamos reteniendo aquello que creemos fervientemente que nos hace para falta vivir. Eso que sentimos que es una condición necesaria para que nuestra vida tenga sentido. ¿Resuena la explicación?

El cuerpo lo muestra de manera literal: la caca son los restos de alimentos. El cuerpo está reteniendo hasta el último atisbo de energía posible porque tiene miedo de no volver a recibir y prefiere acumular ante la posibilidad de escasez. 
Si bien tenemos la heladera llena, hay algo inconsciente dentro nuestro que le teme a la nada entonces el cuerpo se guarda todo dentro por las dudas.
¿No es una hermosa metáfora de la caca?

En esto se puede ahondar con mucha facilitad. Si sufrís de constipación preguntate a qué tipo de escasez le temés. Cada persona es un mundo pero esto suele estar relacionado con dos aspectos claves:

El económico en todos sus matices, es decir, todo aquello material que consideres indispensable para subsistir -entendiendo que la subsistencia se aplica de manera diferente para cada persona-. Por ej: A le teme a no tener un plato de comida para la noche. B, a no poder pagar la cuota de su coche OKM a fin de mes. Tanto A como B sufren constipación.

Las creencias limitantes que siempre fueron parte de tu vida y te dicen que si no sos de tal o cual modo, no valés. Por miedo a la escasez de reglas/creencias/leyes de vida, retenés aquello que no te hace feliz pero que te da seguridad para existir. Sí, ésta es un poco más compleja, lo sé, pero es real también.

¿Y ahora qué pasa si sufrís de constipación pero nada de esto te resuena? En una oportunidad traté un caso de alguien a quien estás razones de retención se le hacían un poco ajenas pero la constipación la sufría igual.
Acá entra en juego el genosociograma y las relaciones intrafamiliares. Tanto madre como abuela, unidas al paciente por lazos transgeneracionales, sí le temían y habían sufrido en carne propia -memorias de post-guerra europea- la escasez (y en ambos aspectos).

El cuerpo habla y nuestro árbol también. Los traumas que quedan en el inconsciente familiar se van acrecentando si nadie los destraba y las generaciones más jóvenes son las que cargan con el peso de las anteriores. Animarnos a encontrar los secretos de nuestra familia puede ayudarnos con dolencias en nuestra vida que parecen no tener explicación.  

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