¿En qué parte del duelo estoy?

el proceso de duelo

Con esto del duelo no hay ciencia cierta. Sé que hablan de X cantidad de pasos, pero cuando de experiencias se trata, siempre prefiero sorprenderme en el proceso.

El duelo puede ser producto de cualquier tipo de muerte: laboral, amorosa, física. Sea lo que sea, hay una premisa indiscutible: NO LE PODEMOS ESCAPAR AL DUELO.

Lo que sí se puede hacer es aparcarlo para luego. Desde mi perspectiva, UN GRAN ERROR. Porque ese “luego” puede transformarse en años y el duelo queda trabando todas las demás experiencias de vida a suceder.

Para transitar el duelo de la muerte de papá, elegí escribir porque tengo esa manía de hacer que mi dolor, por lo menos, sea productivo.

Es una de las tantas creencias de perfección que me dejó papá también y sí, trabajo conscientemente en liberarme de esa presión.

Mientras tanto, escribo.

También me acompaña una vez al mes una terapeuta holística que me ayuda a ver lo que sola paso por alto.

Lo que tengo clarísimo, es que NO QUIERO APARCAR AL DUELO. Y la semana pasada, en un ejercicio terapéutico me encontré dibujando la escalera del duelo y posicionándome en el 3er peldaño, con un millón más por escalar.

La manifestación del dolor emocional, me incomoda. Confundo dolor con sufrimiento y debilidad por mi pasado exagerado.

Poder aceptar que sentir me conecta con la vulnerabilidad, me ayudó a liberarme de ese peso y poder conectar con la tristeza de la pérdida cuando aparece sin censurarme, sin sentirme débil ni menos.

Acomodar mis sentimientos en la escalera, fue un gran ejercicio de reconocimiento interno y me permite seguir avanzando con MUCHO RESPETO por el proceso.

NO LE ESCAPEN AL DUELO y PIDAN AYUDA PARA TRANSITARLO que sino queda trabado en la vida y se nos incrusta dentro

EL DUELO TE ESPERA PARA SIEMPRE

El ejercicio de la escalera para saber en qué parte del duelo estás es maravilloso.

El otro día mi sabia terapeuta me dijo: “El duelo te espera para siempre, pero cuando termina, termina para siempre también”.

El duelo no va a desaparecer, hay que transitarlo. Con eso se refiere al 1er “para siempre” – va a estar esperando a que lo enfrentemos. Sea lo que sea que estemos duelando, hay que animarse a sumergirse en el vaivén del sentimiento y que aflore lo que sea.

Somos humanos y no le podemos escapar a las emociones. Lo que sí podemos hacer es elegir cómo transitarlas, qué hacer con ellas, cómo digerirlas y gestionarlas.

Podemos canalizarlas en maltrato; bloquearlas tipo iceberg; vomitarlas; beberlas y/o cualquier aditivo de escape parecido; o bien podemos encontrar esas herramientas útiles que nos ayudan a sentir sin dañarnos ni dañar a los que tenemos alrededor.

En el ejercicio de la escalera, voy registrando los siguientes pasos.

Hace unos días tuve un Aha!Moment en el que me di cuenta que empecé a subir la pierna para avanzar al 4to escalón: me pasó algo nuevo y lindo que me hubiese encantado compartir con papá.

En ese instante sentí que destrabé otro nivel, el de aceptar que nada de lo nuevo que aparezca en mi vida podré compartirlo con él.

Me da esperanza saber que el camino del duelo tiene ese 2do “para siempre” al final.

Si necesitás ayuda para armar tu escalera, escribime me encanta compartir mis herramientas y acompañar a otros en sus procesos de autoconocimiento y gestión emocional.

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