Aprender a habitar nuestro cuerpo

¿Qué significa esto? Estar en nuestro cuerpo en plena consciencia, conocerlo desde su células hasta la punta de los pies y la cabeza, y sobre todo, sentirlo. ¿Sentís que conocés a tu cuerpo?

Nuestro cuerpo es un todo y aprender a conectar con él nos permite vivir en plena conciencia con quienes somos. Por que al fin y al cabo, es el medio gracias al cual podemos vivir en este mundo y disfrutar de nuestra vida. Todas las herramientas  que te comparto, apuntan a eso: CONOCERNOS profundamente, RECONOCER todas nuestras partes y APRENDER a vivir en sintonía, armonía y coherencia.  En este post hablo del yoga somático y la escuela en la que me formé y con quienes sigo practicando y estudiando con constancia. Desde mi propia experiencia te trasmito lo que quiero enseñarte para que puedas elegir cómo habitar tu cuerpo y ser quien sos.

Estuve 4 días participando de un encuentro online de Embodied Yoga -el estilo que practico y enseño-, explorando en mi cuerpo a través de las prácticas somáticas y las conferencias que abarcan los temas relacionados.
Hay un montón de información disponible pero en mi afán de simplificar la existencia en todos los planos voy a resumirles un poco de qué va todo esto.
La palabra clave es EMBODIMENT que no tiene una traducción directa al español con el significado exacto que se le atribuye en inglés. Yo flasheé ENCORPOREIZAR que tampoco existe pero ya hablaré con la Real academia Española cuando gobierne el mundo, tranquilos.
La idea de esta corriente de pensamiento y movimiento con bases en la filosofía tántrica (que NO es eso del sexo desenfrenado con lo que se lo suele asociar) sostiene la posibilidad de aprender a habitar nuestro cuerpo como un todo y utilizarlo como nuestra herramienta hacia el despertar universal.
Una vez que hayamos aprendido a habitar nuestro cuerpo en conciencia plena, seremos capaces de expandir esa visión individual hacia el todo (TODOS somos TODO) y entonces sí volver a nuestra individualidad pero ya conscientes del Todo como tal.
En ese estado, entonces, el cuerpo nos permite experimentar nuestra humanidad en su plenitud, alejados del sufrimiento del samsara (la foto de Shiva y la rueda del samsara ejemplifica esto) y sumidos en el disfrute de la vida en sí misma a través de todos nuestros sentidos.

Esta corriente tiene sus prácticas yoguis bastante alejadas del modo tradicional que conocemos y con las que vengo experimentando en carne propia y enseñando también.
Entonces, el principio base de este estilo de vida es: conocer nuestra individualidad como seres únicos de manera consciente para luego expandirnos hacia el todo, aceptar esa unión universal cósmica y luego poder volver a nuestra individualidad entendiendo que somos el universo experimentando en nuestro cuerpo la humanidad.
Re fácil, ¿verdad?
El dilema está en el primer paso. Como seres humanos complejos que somos sumidos en la sociedad que nos ha tocado vivir, pasamos muchos años envueltos en el enrosque mental creyendo que somos eso que pensamos y que sentimos, que la vida es inercia y nada más.
Con esas creencias limitantes, aprendemos a responder a impulsos, acumular traumas y nos acostumbramos al dolor creyendo que es el único modo de ser.
Momento en la vida de Punto De Inflexión del que ya les he hablado. Reconocer este momento en particular es clave porque a partir de ahí es cuando podemos experimentar esto del HABITAR NUESTRO CUERPO de manera consciente.

El yoga somático que cree que el cuerpo es un todo y que durante tanto tiempo guardó en su memoria celular los diferentes modos de pensamiento emocional que nos marcaron, intenta reprogramar ese conocimiento celular a través del movimiento. Destraba energía estancada haciendo uso de técnicas sustentadas por la Medicina China y los meridianos.
¿Se entiende ahora cuando hablo de energía estancada? A muy groso modo, diré: Los meridianos son algo así como líneas energéticas que atraviesan nuestro cuerpo de punta a punta, uniendo los órganos y permitiendo su funcionamiento armonioso a través de la energía vital llamada Qi.
Unifico con Bio-Descodificación para que vean el éxtasis de placer al que me someto cada vez que me subo arriba de mat a explorar para luego poder escribir todas estas experiencias maravillosas para ustedes.
Para la DBT las dolencias de todo tipo responden a emociones bloqueadas que se almacenan en el cuerpo. Son esos mensajes del inconsciente que traemos al cuerpo para poder llamar nuestra atención y tomar cartas en el asunto.
Si les estoy diciendo que a través del yoga somático podemos destrabar esa energía acumulada en el riñón para que comience a fluir libre otra vez por el cuerpo y le de la vitalidad que ha perdido, ¿me entienden por qué hablo del yoga como una herramienta de vaciado?

Estamos entonces todavía en el primer paso de ese aprender a ENCORPOREIZARNOS o habitar nuestro cuerpo de manera consciente.
Cuando empezamos a explorar qué es este cuerpo que tengo, porqué me habla con enfermedades, porqué siento lo que siento y pienso lo que pienso, aparecen todas esas trabas que tengo que descifrar.
Ejemplifico: Un día me levanto y OMG! Tengo un cuerpo inteligente que me permite darme cuenta que NO soy lo que pienso ni lo que siento. Escuché por ahí que TODOS somos TODO y quiero ver cómo puedo llegar a entender eso o si es una gansada hippie. Acepto jugar en esta Matrix a destrabar los bloqueos personales para poder ir pasando niveles en este jueguito de la PlayStation.

(Inserte sus herramientas propias de autoconocimiento)
Las mías son el yoga somático, meditación, filosofía tántrica, medicina china, la DBT y la posterior observación personal y reflexión con estas bases, claro.
Cada uno tiene sus tiempos, los míos fueron alrededor de dos años intensos de mucho cueving experimental pues había mucho Cuerpo Del Dolor del cual deshacerme.
Durante ese proceso, pude entender esta teoría del Tantra que dice que somos el todo y que cuando desmenuzamos cada una de nuestras partes individuales y LAS TRASCENDEMOS, nos unificamos con el todo para luego volver a nuestra individualidad aceptando que SOMOS EL UNIVERSO EXPERIMENTANDO EN NUESTRO CUERPO LA HUMANIDAD.
Y acá la gran diferencia que me hizo alejarme de la filosofía yogui tradicional y sus dilemas. Bajo esos parámetros, la iluminación acaba ahí, donde el Buda se eleva y trasciende. O sea que los ingenuos mortales nos pasamos la vida entera buscando ese estado Zen de elevación álmica hacia el más allá que nunca llega pues nadie es Buda.
Justamente, el Tantra ofrece un camino de ida y otro de vuelta: como ser individual me desmiembro para poder alejarme del enrosque mental, en ese camino de ida hacia el todo me vacío de lo acumulado y cuando llego al todo y su expansión, puedo volver a mi individualidad, disfrutando de mi humanidad bajo la sabiduría universal.

Si lo que les vengo contando es TOO MUCH, tranquilos, vayamos por partes y quedémonos en la simpleza de reconocer en qué lugar del proceso están. Porque así como no podemos forzar al cuerpo a llegar a un asana o postura de yoga, tampoco podemos obligar a nuestro Ser a despertar en plenitud de un día para el otro.
Quedate con lo que te resuene y ya irás descubriendo el resto en el camino. No existe un final, no hay una meta. Se trata de transitar este camino del modo que vayas descubriendo. Es un camino cíclico que empieza en nuestra individualidad y termina cuando das la vuelta y volvés a vos otra vez.
Los círculos no tienen principio ni final, ¿verdad?
Entonces, BASTA de palabrerío. Tengo una actividad para vislumbrar un poco qué es eso de sentir la universalidad del Todo.

Les propongo una meditación:
Para esta meditación vamos a tener los ojos abiertos y necesitamos estar cerca de una ventana para poder mirar el cielo en algún momento. Elijan también un elemento para observar (una piedra, una manzana, al gato, da igual).
Tómense su tiempo para llegar a ustedes usando las técnicas meditativas de su preferencia.
Cuando ya se sientan listos, abran los ojos y enfóquense en su elemento. Es bastante probable que su mente comience a crear historias sobre ese elemento. Permítanselo y observen. Capaz que recuerdan cuándo lo compraron, o empiezan a describir sus formas, o les despierta alguna emoción por su valor sentimental. Lo que sea, es perfecto.
Quédense ahí unos minutos, quédense ahí hasta que se pierdan en su mente y sus historias sobre ese elemento. Y en algún momento de ese enrosque, digan STOP y miren por la ventana al cielo. Respiren profundo y exhalen perdiendo la mirada en ese cielo.

HOLA, les presento el TODO.

No estoy diciendo que el cielo es el Todo pero es el modo de materializarlo en esta actividad que propongo.
Confíen en mí, por favor. Cuando lo experimenten, se van a dar cuenta de lo que hablo.
Al igual fueron solo unos segundos de sensación en el TODO, capaz unos minutos si ya están más entrenados y su mente no volvió a crear historias sobre este otro elemento que entró en juego.
Sí, hay una explicación a todo esto y es simple: Conocer mi individualidad, trascenderla llegando al todo y volver a mí sabiendo que soy parte de ese todo.
En el ejercicio que les presento, vamos de la mirada micro a la macro. De nuestro ego como individuos a nuestro ser en el Todo.
Esta técnica de cambiar la perspectiva hacia un horizonte, un cielo o lo que sea que nos aleje del enrosque mental que estemos viviendo en ese momento es un modo maravilloso para empezar a poner ese STOP del que les hablo siempre.

¿Qué les parece? ¿Sirve? Cuéntenme, los leo.

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